Parto Natural

Verónica Gulluscio Arnal

Porqué elegí esta forma de parir?

El Parto Humanizado... porque? para quien?

Hay muchas cosas por decir en cuanto al parto y las motivaciones que llevan a cada una de nosotras a elegir parir de una u otra manera. Pero hay algo importante para rescatar en lo dicho; la palabra: elegir. Cada una de nosotras puede elegir dónde, cómo y con quién parir.

Pero...en que basar nuestra elección?

Hoy en día, la tecnología nos ha cortado la conexión con nuestro propio cuerpo, y pareciera que desde afuera se ve mejor lo que nos pasa por dentro, y en el embarazo se amplían mucho mas las cosas que nos pasan por dentro, por dentro del cuerpo, de la cabeza y del corazón. Si vivimos esta etapa plenamente, nunca volveremos a ser las de antes, miles de cosas se transforman en nuestro interior para que podamos cumplir esta nueva tarea que nos toca: Ser mamás, seres sostenedores de otro ser humano en desarrollo.

Pero no es a nosotras solas a las que les cambia el mundo en el momento de dar a luz.

Durante 9 meses un ser humano esta creciendo en nuestro interior, y a diferencia de los demás animales, el ser humano nace mucho más indefenso que cualquier otro. Es como si le faltaran 9-12 meses más para poder nacer igual que otras especies. No puede caminar, ni comer por si solo, ni abrigarse si hace frío, ni buscar la sombra si hace calor, ni protegerse si se siente en peligro. El ser humano es un ser absolutamente dependiente y necesita, como John Bowlby ha demostrado, de un vínculo de apego, para poder desarrollarse sanamente.

Pero...que le pasa a este ser humano indefenso en el momento de nacer?

Este ser ha vivido nueve meses dentro de ti, en un clima perfecto. Nunca sintió frío ni calor, nunca tuvo hambre, ya que lo alimentaste sin siquiera ser conciente de ello, sus ojos nunca fueron estimulados, solo veía colores rojos o naranjas cuando el sol daba sobre tu barriga, su piel estuvo rodeada de un cálido y suave líquido, los sonidos que escuchaba son como los que escuchas tu de la habitación de al lado. Todo era suave. Tu corazón y tu voz lo acompañaron durante todo su crecimiento y esos compases eran su nana para relajarse y dormir.

El Dr. Thomas Verny he estudiado y publicado mucho material sobre este bebé que crece y cómo lo hace. Desde la neurología, la fisiología y la psiquiatría se ha descubierto que:

• A partir el sexto mes (e incluso antes) lleva una vida emocional activa : tu bebé siente (no con la complejidad de un adulto, por supuesto)
• El feto puede oír, experimentar, degustar y de manera primitiva, incluso, aprender in útero.
• Un niño que siente y percibe comienza a modelar sus actitudes y experiencias que tiene sobre sí mismo.
• La principal fuente de mensajes modeladores es la madre del niño. Es decir, los patrones de pensamientos profundos y constantes que siente la madre le afectan.

En conclusión, “el niño no nacido es un ser conciente, que siente y recuerda, y puesto que existe, lo que le ocurre en los nueve meses que van desde la concepción al nacimiento moldea y forma la personalidad, los impulsos y las ambiciones de manera significativa.”

Entonces, pensando en el bebé, ya sabemos que la psicología prenatal ofrece mucha información sobre este período y con ello contamos con un modo de mejorar prácticamente las posibilidades de un ser humano, de ingresar en la vida libre de corrosivos trastornos emocionales que hoy en día vemos que se sufren cotidianamente.

Esto no quiere decir que toda nuestra vida este condicionada por el nacimiento, ya que indudablemente todo lo que ocurre en nuestra vida nos influye y nos altera, pero es muy importante recalcar que: los acontecimientos nos afectan de manera muy distinta en las primeras etapas de la vida, ya que no tenemos una personalidad desarrollada con sus defensas y respuestas a las situaciones vividas. Cada cosa que un niño siente lo afecta de manera directa.

Teniendo estos conocimientos, no podemos pensar que le bebé es un mero espectador del acontecimiento de nacer. Este acontecimiento se estampa en su personalidad. Su modo de nacer – doloroso o difícil, tranquilo o violento (pensemos que sólo un fórceps es igual a recibir 18 Kg. sobre su cuello, cuando todo su cuerpo sólo pesa entre 2,700 a 3,500 aprox.)- determina, no sólo parte de su personalidad, sino, como ve el mundo que le rodea y como reaccionará a él.

Todo lo que científicamente se ha aprendido en esta última década demuestra que, aunque lo hubiésemos intentado, no habríamos desarrollado un modo peor de nacer. En palabras del Dr. Verny “en el mundo occidental, muchos niños siguen naciendo en un escenario que quizás sea adecuado para un ordenador, pero que es profundamente inadecuado para le nacimiento de un ser humano”.

Qué podemos hacer las mujeres para recuperar un acto natural y con profundas incidencias sobre nosotras y nuestros hijos?

Principalmente informarnos de todas las alternativas, del porqué de determinadas prácticas y ELEGIR qué es lo que queremos para nosotras basadas en nuestros conocimientos sensibles y fundamentales.

Tu puedes darle a tu hijo un ambiente cálido, sin drogas (oxitocina, anestesia), donde tú seas su apoyo físico y emocional, sin luces que lastimen sus ojos, si telas ásperas que le raspen su delicada piel, si que el corte del cordón inmediato le cause tanto dolor en sus pulmones, sin que nadie lo maniobre estirándole el cuerpo que permaneció doblado nueve meses, nadie tiene que llevarlo lejos de ti para hacerle nada. Él sólo te necesita a ti. Tu eres su calor, su protección, su alimento físico y emocional. Contigo tu bebé está sano y feliz.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) tiene 21 recomendaciones básicas para la experiencia de parir y de nacer. Una de ellas es el inicio de la lactancia temprana, preferentemente antes de que abandone la sala de partos. En España se hace caso omiso en los protocolos hospitalarios de dichas recomendaciones, pero tu puedes hacer valer tu derecho de parir de la mejor manera para ti y para tu bebé. Infórmate, no dejes que otros decidan por ti.

Bibliografía básica para el embarazo y parto:

Dr. Thomas Verny “La vida secreta del niño antes de nacer” Ed. Urano
Michel Odent “Nacimiento Renacido”
Sheila KitzingerNacer en casa” Ed. Integral
Ray, S. “Nacimiento y Personalidad”
Kitzinger Sheila. "Embarazo y nacimiento", ed. Interamericana.
Fernández del Castillo. "La Revolución del nacimiento", ed. Edaf.
Odent M. "El Bebé es un mamífero", ed. Ricon.
Rodriguez C., Cachafeiro A. "La Represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente", ed. Nossa y Jara.
Sau V. "El vacío de la maternidad", ed. Icaria.
Ruiz Vélez c. "Aprender a dar a luz", ed. Talasa.
Leboyer F. "Por un nacimiento sin violencia", ed. Daimon.
Penélope L. "La infancia", ed. Plaza Janés.
Liga de la Leche. "El arte femenino de amamantar", ed. Diana.
Leach P. "El bebé y el niño", ed. Argos Vergara.
Richardson. "Abrázalos estrechamente y después déjalos ir", ed. Argos Vergara.
Verny T., Weintraub P. "El vínculo afectivo con el niño que va a nacer", ed. Urano.
Delarue F. "Salud e infección. Auge y decadencia de las vacunas",fotocopias en Naturgalicia
Laura Gutman “La maternidad y el encuentro con la propia sombra” Ed. Urano
Aurora C. De Cantor “El nacimiento: trascendental momento de amor” Ed. Kier (fotocopias en Naturgalicia)
Balaskas Janet “El Embarazo natural” Ed. Integral
Solórzano, Cristina “La magia de nacer. Partos para ser contados” Ed. Melissa (fotocopias en Naturgalicia)

Información en internet:

www.crianzanatural.com
www.holistika.net
www.pangea.org/pdn
www.dandoaluz.org.ar
www.obstare.com
www.fundacioncreavida.com.ar
www.nacerencasa.org

Si te interesa mas información, no dudes en consultarme: 981 576073 – 679 471 296 o consultas@naturgalicia.com

Descripción de mi parto natural:

(Desde Santiago de Compostela a Beniaberg, Provincia de Valencia: 1000 km para parir, pero...)

Antes del parto estuvimos 15 días de vacaciones en el mediterráneo, tomando sol en la panza y esperando con paciencia a que Alma decidiera su momento. Hacia muchísimo calor y sabemos que más lo sentís cuando estas embarazada (la temperatura te sube como 4 grados del resto de los mortales). Me sentía todo un monumento a la fertilidad de la Tierra, con mis redondeces, mi melena, mi abundancia, era una sensación espectacular, de mujer total, disfrutar de danzar, cantar, de las profundidades de la sabiduría de la meditación, sin mas palabras…

Hacía unos días que por las noches no dormía del todo bien. Me ponía en 4 patas y me balanceaba, era una sensación muy linda, pero nunca tuve contracciones. Con Robert habíamos empezado a preparar el periné para que esté elástico en el momento en que necesitara elongar para que Alma pueda pasar sin problemas y yo este abierta para no lastimarme.

…A las 6.30 AM del jueves 2 de septiembre, sentí una pequeña contracción… expulse el tapón mucoso y a la media hora fisure la bolsa. Me salía agua limpia, pero poca, así sabia que había comenzado una nueva etapa del proceso de maternidad.

A las 7.30 se despertó Robert y nos empezamos… a sacar fotos!!! Sabíamos que igual faltaría mucho, así que desayunamos té de frambuesa (que por cierto ayuda a tonificar el útero) y comenzamos el día.

A las 12.30 fuimos a ver a la matrona, a ver quien de todas las que conocíamos estaba de turno para contarle que pronto nos veríamos. Como tenia una bacteria vaginal (estreptococo) que puede darle infección respiratoria al bebe, no podíamos dejar que la bolsa estuviera mucho rota, en otro caso no habría problema de esperar el tiempo que sea, pero aquí íbamos a tener que seguir un poco de cerca el proceso pero sin exagerar, así que me dio homeopatía (Pulsatilla) y nos dijo que volvamos a las 8 de la noche. Nos fuimos a comer, a dormir la siesta, a pasear al pueblo de al lado y volvimos a las 20.30 hs. Como tenia contracciones irregulares decidimos que iba a tomar Aceite de Ricino (un poderoso laxante natural)....para que lo habré tomado!!!! me dio un dolor de estomago y diarrea increíbles!! Los movimientos intestinales fueron los que, por reflejo, activaron contracciones en el útero... empezó el trabajo, pero lo cierto es que tenia contracciones como de final de parto cuando todo recién comenzaba, así que entre en un trance total, me deje llevar por las sensaciones….era fantástico. Es como el mar, como si estuviera todo moviéndose en ese fondo oscuro, pero calmo a la vez. Estaba todo el tiempo con ojos cerrados, en mi viaje. Robert siempre presente y atento. En algunos momentos de mi soledad, él aprovechaba para filmarme sin que yo me enterara, para no interferir. Es increíble como las mujeres, como todas las hembras, buscamos la oscuridad y la calma para parir. La sala de la casa que habíamos alquilado la habíamos acondicionado con cosas nuestras, solo iluminaban unas velas y aceite esencial de jazmin, que ayuda a la dilatación. Yo bailaba suavecito, sacaba sonido, me ponía en cuatro patas, caminaba, respiraba, todo para ayudar en este movimiento y a Alma a ponerse en posición, ya que estaba con la cabeza para abajo pero en vez de mirar hacia atras, estaba mirando hacia delante (posición anterior izquierda). Así fue pasando un tiempo sin tiempo para mí, a las 00.30 del 3 de septiembre nos fuimos a la maternidad para contarles como iba todo. Enrique (uno de los obstetras de allí), cuando me vio, me dijo que todavía no estaba de parto porque… “estaba espléndida!!”, así que al ver que tenia contracciones regulares pero no intensas, preferimos irnos de nuevo a casa (a dos calles de la maternidad) y quedarnos allí hasta cuando los necesitemos un poquito más.

A las 3 AM ya tenia contracciones cada 3 minutos, y en eso llamo mi mamá!!!! así que me ayudo por teléfono a pasar plácidamente una contracción. Apoyo de la línea femenina familiar siempre necesario!

La mano de Robert estaba quedando destruida, ya que con cada contracción yo mandaba la tensión hacia su mano y me relajaba. Sinceramente las contracciones duran tan poco que uno comienza a disfrutar de esa intensidad.

Nos fuimos al paritorio. Ese color naranja, con mandalas en la pared, con una bañera redonda, una mecedora, una escalera de cuerdas colgando del techo, una pelota inflable y banquitos a la altura de los tobillos, una cama llena de almohadones gigantes en semicírculo, bueno, era súper acogedor y practico a la vez. Así que estábamos allí. Cuando me reviso la matrona, me dijo que esto recién estaba empezando, estaba de 3 cm. de dilatación y Alma todavía no estaba en posición, así que me recomendó dormir. Nos pusimos acostados para el lado derecho, masajeando la panza con aceites esenciales para mostrarle a Alma para que lado tenia que girar para nacer mejor. El efecto del aceite de ricino se me fue y pude empezar a descansar. Fue asombroso, pero mientras dormía, cada contracción me despertaba y yo empujaba con mi cabeza sobre muchos almohadones, como si fuese yo la que quería nacer (supongo que al estar tan sintonizada con Alma, yo también revivía mi propio nacimiento). Así siguió todo y me desperté a las 9 AM. Ya tenia 5-6 de dilatación y Alma se había puesto en posición... Jai! Así que me empezaron a llenar la bañera para relajar las contracciones y ayudar a la dilatación, pero tanto me relajaba que me iba a sabe dios donde y el proceso se hacia largo, así que a las 13 hs la matrona me hizo salir del agua y jugar un poco con la pelota inflable y relajarme fuera, para que las contracciones se hicieran rítmicas de nuevo… ya estaba con 9 de dilatación. Todo era placentero y vivía en un estado alterado de conciencia.

A las 15 hs me empecé a soltar el pelo (que me habían recogido desde la mañana para entrar en la bañera) y junto con el pelo se empezó a soltar una sensación de tristeza inmensa... claro, todo era maravilloso, el embarazo había sido maravilloso, me había tenido que vaciar de miles de pensamientos y emociones enquistadas para poder darle paso a un nuevo ser, el trabajo de parto estaba siendo maravilloso, con ese estado de conciencia ampliado y en definitiva, todo eso estaba terminando, así que llore de tristeza unos minutos y dejé partir respirando suavecito. A partir de ahí todo cambio. Pedí que me llenaran la bañera de nuevo, empecé a tener contracciones cada 15-20 minutos y estaba mas decidida a empujar a Alma y ayudarla, ya que hasta ese momento no quería empujar en ningún momento. Para las ultimas contracciones entro Pedro, el obstetra que nos había atendido en nuestra primera consulta a la maternidad...es el primero que fundo la clínica, inclusive su hija experimento con Tcharkovsky y su trabajo con delfines. Él me ayudo en una contracción y yo al terminar, me puse a hablar como si estuviera sentada en una mesa de café, por lo que Pedro me dijo la frase mágica: "apaga la mente ahora y despierta tu instinto". A Robert le dijo que encendiera la cámara (que estaba fija enfrente mío o por ahí) uuaauu! ya estaba, iba a gritar con toda mi fuerza para que me diera mas energía para empujar...y “ah........que salga dios por favor”...la imagen de todas las mujeres que habían parido antes que yo me ayudaba para gritar y hacer fuerza... hasta que exhale todo el aire, a Robert casi lo tiro para atrás (estaba sosteniéndome desde atrás) la cabeza de Alma había llegado a casi salir....me dijeron que pare para no desgarrarme...ahora si que me costaba parar, respiraba cortito y conectado, además, la sensación cuando la cabeza esta coronando es de un ardor infinito, así que la próxima frase de Pedro fue..."sopla el fuego"...maravilloso otra vez!, yo soplaba... dije: "Por favor, déjenmela sacar, no aguanto", conteniendo la respiración un poco porque si me relajaba la sacaba entera, pero fue así, al minuto me relaje y Alma salió entera!! y yo sin un rasguño!!!. Demás esta decir que me puse a llorar de la emoción... no paraba de decirle: "Bienvenida, Bienvenida… te quiero, te quiero, te quiero".

Nos quedamos así un tiempo largo. Cuando el cordón dejó de latir, Robert lo cortó. Salió la placenta (de un color morado hermoso) y después de un rato, quería salir del agua, así que Robert tomó a Alma, y cuando estuve fuera y seca, me la dieron para que tome la teta, eso si, antes la pesaron: 3,300 Kg.

Después de una hora de tomar la teta, estábamos los tres listos para ir a la habitación a cambiar de aire y seguir disfrutando. Ya eran las 19.30. Robert llamo a nuestras familias para avisarles la buena nueva y el comienzo de una nueva vida de familia.

Transcurrimos en estado contemplativo las 36 horas siguientes. Miradas, tetadas, mimos, dormir juntos todo el tiempo… Aprovechamos de quedarnos ese tiempo para que nos atiendan cómodamente mientras nosotros solo estábamos con Alma.

La vida siguió así y así sigue, dormimos los tres juntos y me he convertido en una gran teta. Sinceramente es un placer inmenso, sentir como a través tuyo se nutre una nueva semilla del cosmos. Hacemos todo lo que dicen las abuelas que no hay que hacer, como tenerla en brazos todo el día y demás, pero opino que lo que más necesita un ser humano es todo el amor y el apego posible, sino, pregúntenle a Bowlby!!. Recomiendo un libro genial que se llama “Bésame mucho” del pediatra Carlos González,

Da gusto poder vivir al máximo estos mágicos momentos.

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