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El agua es un medio amigable. Te hace sentir bien, te relaja. Estar en la pileta de natación es como estar flotando en una nube. Pero el agua tiene otros usos. |
Las madres humanas, como cualquier mamífero, buscan instintivamente la privacidad y un lugar en donde no haya excesiva claridad para traer su bebé al mundo. Históricamente las madres han encontrado en el agua un elemento tremendamente eficaz para suavizar el dolor (o molestias) de las contracciones y del parto. De hecho muchas mujeres buscan el agua instintivamente cuando se inicia el proceso del nacimiento. El parto en el agua es una modalidad de parto natural que emergió en la década de los sesenta en Europa y USA, con excelentes resultados en embarazadas de bajo riesgo. Los padres se enfrentan a la maternidad en forma natural, eliminando el concepto de que la madre "se mejora del hijo". Sus ventajas se traducen en un parto con el mínimo uso de medicamentos y anestesia, ya que el parto acuático y los ejercicios de relajación, disminuyen el dolor del parto. En el parto acuático la madre recibe a su hijo en una piscina individual con agua mantenida a la temperatura corporal. El niño nace en el agua, evitando la experiencia traumática al cambiar de un ambiente a otro. ¿En Cuáles lugares del mundo es más
utilizado? Historia del Parto en el Agua¿Cómo surgió el parto en el
agua? En el siglo VI a.C., Aristóteles concluyó que el agua era el principio de la vida. Observó que todas las semillas tenían una "naturaleza húmeda". Sin embargo no fue antes de 1700 que los científicos empezaron a comprender e identificar las propiedades del agua, incluyendo su valor como método terapéutico. A lo largo de la historia existen muy pocas pruebas concretas de que las culturas antiguas practicaran el parto en el agua a cualquier escala, pero se sabe que se ha usado en todas las culturas del mundo. Hay leyendas que dicen que los antiguos egipcios daban a luz en el agua a ciertos bebés selectos. Estos bebés se convertían en sacerdotes y sacerdotisas. Se dice que los antiguos súbditos del rey Minos en la isla de Creta usaban un templo sagrado para partos en el agua. El arte de los frescos en las ruinas de Minos representa delfines y su especial conexión con los humanos y el agua. Sólo se puede especular acerca de la conexión entre estas pinturas y sus creadores. Los indios chumash de la costa central de California cuentan historias acerca de sus mujeres que pasan el trabajo de parto en los remansos de las mareas y ensenadas poco profundas a lo largo de la playa mientras los hombres de la tribu tocan los tambores y cantaban. Las tradiciones de las islas Hawai mantienen que ciertas familias de las islas han nacido en el agua durante miles de generaciones. El primer parto en el agua registrado en la modernidad, tuvo lugar en Francia en 1803. El caso, que fue detallado en un periódico de la sociedad médica francesa, argumenta que una mujer que había estado en labor durante cuarenta y ocho horas encontró un alivio en su lento progreso sumergiéndose en el agua caliente. Después de estar breves instantes en el agua el bebé salió tan rápidamente que no tuvo tiempo de salir del agua para dar a luz a su bebé. Se han recogido informes posteriores sobre el parto en el agua hasta 1960, cuando comenzó a haber documentación sobre el mismo en le Unión Soviética. En ese entonces surgieron historias muy interesantes en la Unión Soviética sobre el trabajo de Igor Chercovsky, científico y curandero ruso primordialmente autodidacta, el cual dirigió una investigación sobre animales pariendo en el agua. También observó la conducta de los bebés en el agua, incluyendo la de su hija Veta, que nació prematuramente en 1963. Chercovsky puso a su recién nacida en una tina de agua caliente durante varias semanas, arguyendo que no tendría que luchar contra la gravedad y por lo tanto no gastaría tanta energía en sobrevivir como la que requeriría en la incubadora del hospital. La hija de Chercovsky sobrevivió y él continuó experimentando en el agua. Durante la misma época pero en Rusia, el Dr. Frederick Leboyer introdujo el concepto del baño caliente para el bebé después del parto. El bebé podía experimentar el agradable retorno al placer del mundo fluido que acababa de dejar. El agua ha sido siempre un símbolo de maternidad y fertilidad: la vida comenzó en el océano y nuestro hábitat natural durante los meses de gestación es el líquido amniótico. Por ello ya en los años 70, el Dr. Michel Odent., en Francia, dio a conocer a los científicos y mujeres los beneficios del agua en el parto. Casi treinta años después, este fenómeno del parto en el agua se ha expandido notablemente: países europeos como Inglaterra, Francia, Bélgica, entre muchos otros, así como Japón, EE.UU., Australia, ven multiplicarse los centros en donde se practica este tipo de nacimiento más natural y humanizado. Uno de los primeros que propuso abiertamente el parto en el agua fue el médico francés Michel Odent. Proporcionando una tina con agua caliente para la labor y el parto, Odent. ofrecía más comodidad y libertad de las que nunca había gozado la mujer parturienta. El foco principal del trabajo de Odent. fue asistir a cada mujer que daba a luz a su propio modo y bajo sus propios instintos. Odent. descubrió que cuando las contracciones de la mujer se vuelven más dolorosas y menos eficaces, el descansar en el agua caliente suele proporcionarles alivio, especialmente para las mujeres cuya dilatación no progresa más de cinco centímetros. En 1981 en América, un grupo de parteras ya conocían el exitoso trabajo de Michel Odent., muchos padres querían dar a sus hijos una entrada en el mundo bastante diferente. Durante los primeros años de la década de 1980, cuando estas parejas renacedoras comenzaron a tener a sus bebés en el agua, la mayoría de los partos no eran complicados y resultaban experiencias muy gratificantes. A veces los padres dejaban a sus propios recién nacidos sumergidos bajo el agua por más de veinte minutos creyendo que con eso les daban tiempo de estirarse, relajarse y recuperarse des estrés del nacimiento. Desafortunadamente, algunas parejas intentaron dar a luz a sus bebés solas, sin la atención de un doctor. Hubo varias muertes accidentales de recién nacidos, supuestamente por haberlos dejado demasiado tiempo debajo del agua. Esto impresionó a los padres y parteras que defendían el parto en el agua, y empezaron a dudar de su seguridad. En 1985 había un centro de alumbramiento en Estados Unidos que ofrecía a las mujeres la misma atmósfera que el Dr., Odent. en Francia. El Dr. Michael Rosenthal abrió el Centro de Alumbramiento Familiar en Upland, California. Cuando Rosenthal habló con los padres sobre sus partos en el hospital a menudo expresaban poca satisfacción, esto lo inspira a abrir su propia clínica de alumbramiento. En el verano de 1993 casi mil mujeres dieron a luz en el agua en el centro.
La alternativa de ejecutar el trabajo de paro sumergida en agua y el nacimiento bajo el agua es considerado en la actualidad como una de las diferentes maneras de realizar el nacimiento, se practica en distintos lugares en el mundo entre ellos, los EE.UU. y Europa. Desde la última década se han incrementado los lugares asistenciales donde esta técnica se practica y dichos lugares están reconocidos como tales por el Departamento de Salud Materno Infantil de la OMS, la misma se encuentra estandarizada con una serie de normas que deben ser seguidas escrupulosamente, Vg..: los controles bacteriológicos y de temperatura del agua. Casi nunca hay necesidad de intervención médica. El nacimiento en el agua es extremadamente seguro: De los más de 45.000 nacimientos en el agua registrados en el mundo, no existen datos sobre complicaciones peligrosas (para la vida de la madre o del bebé) debido al nacimiento en el agua. El agua proporciona una mayor flexibilidad en todo el proceso. ¿Es verdad que el agua ayuda
a relajar a la madre tanto como al bebé? El nacimiento en el agua es un método extremadamente apacible tanto para la madre como para el bebé. La madre y el bebé sufren menos ansiedad. La madre puede encontrar una posición cómoda que sea más eficientemente y fácil para facilitar el descenso del bebé a través del canal del parto, facilitando así una transición más apacible para el bebé. Al método se le atribuyen numerosas ventajas tanto para la mujer como para el recién nacido y que se detallan a continuación: Ventajas para la mujer:El agua crea una presión igual en todas las partes del cuerpo. Se utiliza menos energía en el nacimiento en el agua. El empujar es más fácil en el agua. El riego sanguíneo al útero se incrementa y como resultado las contracciones son más eficientes. Al mejorar el suministro de sangre a la placenta mejora también el nivel de oxígeno del bebé. El agua disminuye la presión sanguínea de la madre, y el oxígeno llega mejor al útero y al bebé. La madre puede cambiar de posición fácilmente para encontrar la más cómoda con cada contracción. la madre siente menos presión en el abdomen y en el útero con las contracciones. El agua puede acelerar notablemente el tiempo de las contracciones, a veces entre dos y cuatro horas menos. Las mujeres a menudo experimentan un descenso rápido del bebé fuera del canal del nacimiento con sólo unos pocos empujes, a veces con tan sólo tres empujes. El agua puede acelerar las contracciones cuando son muy lentas, estimulando la cerviz para que se dilate. Esto es especialmente eficaz para facilitar la transición a las contracciones activas. La ventaja del aire húmedo durante las contracciones en agua templada, facilita el flujo de la leche de la madre. El sumergirse en el agua caliente en la segunda fase del período dilatante (6/7 cm.) provoca una gran sensación de bienestar y relax. Un alivio significativo de la tensión es mucho más posible en agua templada. Permite buena dilatación de endorfinas que disminuye sensiblemente el dolor de la contracción. El proceso del nacimiento en el agua suaviza el dolor de la madre y la ayuda a relajarse y a dilatar completamente antes de parir. El agua templada hace parar las contracciones falsas. Menos riesgo de rasgado o desgarro. El agua templada ablanda los tejidos esenciales para el nacimiento (vagina, perineo y la vulva) que se atribuye al bajo índice de rasgados vaginales y trauma del tejido. El cuerpo produce menos adrenalina (respuesta del organismo para luchar o huir). Mejor flujo de oxitocina y oxígeno hacia la madre. El parto subacuático puede dar lugar a una menor pérdida de sangre de la madre en el alumbramiento. De hecho, es un método tan eficaz para controlar del dolor - bloqueando los impulsos nerviosos que indican al cerebro que hay dolor - que en Canadá, el 100% de las mujeres que paren en el agua no usan ninguna medicación contra el dolor. En el agua, no sólo se produce menos dolor, sino que se "dosifica" mejor el dolor o las molestias. Además, al no tomar medicaciones, se evita el riesgo de traumatizar al bebé, algo que sucede cuando la dosis contra el dolor es lo suficientemente fuerte. Con anestesia peridural también se logra la analgesia pero con frecuentes inconvenientes en el recién nacido, (hipotermia y dificultad para normalizar el centro termorregulador), y la misma implica en la madre inmovilización en la camilla, descenso de la temperatura corporal y con mucha frecuencia hipotensión difícil de manejar, con accidentes de descenso de latidos de rápida o lenta recuperación. Bradicardia fetal sostenida y Dips. Las situaciones derechas y posteriores no progresan por falta de rotación y descenso, lo que aumenta los problemas del recién nacido. La analgesia que provoca el agua caliente evita todos estos accidentes. La ingravidez y la libre movilización dentro de la pileta evita en la madre el efecto Posseiro (compresión del útero sobre la vena en decúbito dorsal). La posibilidad de balancear la pelvis y adoptar posiciones de cuclillas facilita la rotación y descenso porque el canal de parto aumenta en 30% su diámetro al poder bascular libremente el cóccix. El sumergimiento del cuerpo en el agua caliente, ablanda el cuello y músculos de vagina y periné por lo tanto no es necesaria la episiotomía. La mujer se siente muy segura, contenida, conduce su propio parto lo que disminuye el intervencionismo. El agua caliente y el ambiente adecuado producen una evolución del trabajo de parto mucho más confortable. No se utiliza medicación y se comprueba que sin medicación, oxitócicos, rotura artificial de membranas, etc., existe una disminución del sufrimiento fetal durante el trabajo de parto que se desarrolla en forma fisiológica. El período expulsivo. se desarrolla en tiempo más corto pues se deja que el descenso en los planos tome el tiempo necesario y no se la insta a pujar hasta que el deseo natural aparezca. Ventajas para el niñoSe evita la ruptura anticipada de membranas y en el feto se observa lo siguiente: No hay cabalgamiento de parietales. No hay Dip I por compresión directa de la cabeza contra la pelvis. Se evita la procedencia de cordón. Se evita la deflexión de la cabeza por encaje precoz. Se evita el número de infecciones neonatológicas por bolsa rota. El descenso del feto por el canal de parto se hace suave, en un canal muy blando sin presión por oxitócicos que alteran el gradiente natural de contracción y por ende el ritmo oxigenatorio y cardíaco del feto. La flotabilidad del agua permite que casi nunca sea necesario dar vuelta al bebé o torcerlo para que salgan los hombros. El nacimiento en el agua puede estimular a un bebé, que está en una posición inapropiada, como por ejemplo de nalgas, a girar. O puede relajar a la madre lo suficiente como para que ella elija por instinto la posición más correcta para su útero y su bebé. El agua provee al bebé con una reproducción muy parecida al ambiente de la matriz - mojado, templado, ingrávido y apacible. Con el nacimiento en el agua, el bebé viaja suavemente de un lugar templado, mojado y seguro, dentro del cuerpo de la madre, hacia otro lugar templado, mojado y seguro en los brazos de la madre. Al nacer en el medio acuático, después de soportar el trauma del nacimiento, se reencuentra por unos instantes con un medio acuático y caliente igual que en la vida intrauterina. No soporta bruscamente la gravedad que lo aplasta por primera vez en su vida, lo cual calma su angustia. La primera extensión de brazos, piernas y tronco lo hace en un medio cálido, blando y placentero. Mantiene la apnea por unos minutos igual que en la vida intrauterina. El encuentro con el aire, la respiración aérea, la luz y los ruidos, es lento y pueden resolver cada uno de los cambios a la vez con gran disminución del trauma de nacimiento. Cuando un niño nace en el aire el desarrollo motriz que fue adquiriendo en la vida intrauterina. se detiene y se recupera al primer año de vida con el aprendizaje. Cuando un niño nace en el agua se nota un desarrollo psicomotriz no interrumpido. El trauma de nacimiento paraliza muchas conductas madurativas. El bebé no recibe los muchos estímulos para inducir la respiración que están tan presentes en el nacimiento seco, y se ha sugerido que esta forma suave de estimular la respiración es la razón por la que son muy pocos los bebés nacidos en el agua que gritan después de nacimiento, y están en general en un estado de alerta tranquilo. Estos niños nacen calmos, serenos, tienen mejor desarrollo de fuerza muscular, menor irritabilidad, no se asustan y se han comprobado disminución de las enfermedades del primer año que relacionan con situaciones de estrés y disminución de las defensas. El contacto inmediato con su madre y puesta al pecho en forma inmediata logran una buena lactancia. La preservación de la función olfativa está descripta como elemento importante del desarrollo intelectual. Con el tacto y el olfato el niño se vincula inmediatamente con su madre y su fuente de alimentación. Todos los hechos descriptos destacan que gran cantidad de mujeres y niños no necesitan intervencionismo técnico ni medicamentoso para nacer. El método es elección de la paciente, luego de estar informadas de las alternativas y el médico hace una selección de acuerdo a factores obstétricos, psicológicos y emotivos. En la conducción y atención del parto acuático se siguen a ultranza las normas de atención de un parto convencional. El intervencionismo clásico de la obstetricia: rotura artificial de membranas, episiotomía, oxitócicos, fórceps, cesáreas, etc., que son instrumentos tan valiosos en la especialidad se respetan pero no se abusan, se respetan para los casos necesarios. La vivencia de las pacientes es la de revertir un hecho tradicionalmente doloroso en un hecho placentero. Estudios en el Reino Unido y la experiencia clínica demuestran que niños nacidos en el agua mantienen una mejor relación psico-afectiva con la madre, atribuible a una mejor comunicación emocional de este hermoso encuentro. También existen antecedentes de un temprano desarrollo motriz en estos bebés comparado con niños nacidos en partos normales. Según un informe de la Maternidad Acuario, de España, el agua caliente, durante el parto, reduce la producción de adrenalina, hormona que endurece el cuello del útero y retrasa la dilatación. Es por ello que el agua, entonces, acorta el período de dilatación. Además contrarresta la fuerza de la gravedad y reduce la estimulación sensorial, aumentando la producción de endorfinas, hormonas cerebrales que disminuyen la sensación de dolor y hacen olvidar el paso del tiempo. También relaja los músculos. ¿Cómo se realiza la higiene del agua? ¿Cómo se realiza la higiene del agua
utilizada en la bañera de parto? O sea,¿Será un problema para el recién
nacido si se da el caso de que salga un poco de heces durante el trabajo de
parto? ¿Cuál es la temperatura ideal del agua? ¿Este parto es realizado en piscinas o
también en bañeras? ¿Se puede utilizar apenas una ducha
acostada o en el vientre y en ese caso, como funciona? ¿La preparación prenatal es la misma o se
debe optar para otra si la madre desea parir en agua? ¿Cómo se lleva a cabo? Cuando la mujer se acomoda en la bañera, se aísla sensorialmente del mundo y consigue una desinhibición en sus movimientos y respiración. En algunas ocasiones, la mujer despierta de pronto de este estado, siendo el reflejo de expulsión y decide salir del agua. Este cambio de temperatura favorece para que la expulsión sea más vigorosa y eficaz (de rodillas, en cuclillas o en la sillita de parto). En otras ocasiones, la mujer se halla tan relajada dentro del agua que realiza el expulsivo. dentro de la bañera. En este caso el bebé, que está habituado a la inmersión en el líquido amniótico, entra directamente en contacto con un medio que le resulta familiar, de una forma no violenta y sin traumas. Entonces en cuestión de segundos, se deposita al bebé sobre el vientre de la madre para que ésta pueda darle un suave masaje mientras permanecen los dos dentro del agua. El cordón umbilical sigue latiendo durante unos minutos, suministrando oxígeno al bebé hasta que comience a respirar por sí mismo. TécnicaHasta los 6 cm. de dilatación no se diferencia en general de la conducción de otro trabajo de parto, no se realiza el rasurado, si la enema, se la estimula a caminar y a poner en práctica las posiciones en cuclillas y verticales enseñadas, se trata que esté acostada lo menos posible. Ingreso a la pileta con 6 a 7 cm. de dilatación y franco trabajo de parto, la misma debe tener el agua salada a 37ºC, previamente ozonizada, durante este período se controla el período dilatante en forma continua. La posición de pujo puede ser variable dentro de la piscina. El período expulsivo. se debe desarrollar en corto tiempo, sin inconvenientes. El control de latidos fetales se efectúa con amplificador de latidos adaptado para el medio acuático. El nacimiento se produce completamente bajo el agua, el tiempo de inmersión completa es corto y es evaluado por el médico neonatólogo teniendo en cuenta las condiciones del recién nacido (Apgar). Cuando el cuerpo del bebé sale completamente, coja al bebé inmediatamente de forma que la cara del bebé quede fuera del agua. Una vez emergido el recién nacido se efectúa la ligadura del cordón y la permanencia en el agua con la cabeza emergida. Ponga un gorro pequeño en su cabeza, ya que los bebés pierden la mayoría de su calor a través de la parte superior de su cabeza. Cubra cualquier parte expuesta del bebé (hombros, cuello) con un paño de forma que el bebé no se enfríe. Acune al bebé en sus brazos en una posición vertical o semi-vertical, pecho con pecho preferiblemente, y frote la espalda del bebé suavemente. Frote también ligeramente la cara del bebé, ya que esto lo estimula para que comience a respirar aire. La costumbre de aspirar (succionar) no es necesaria, y puede ser traumática. La aspiración (succión) del bebé debe hacerse solamente si el bebé jadea o parece no poder respirar debido al moco. Si fuera necesario aspirar, hágalo con una jeringuilla apropiada, o con su propia boca si no tiene la jeringuilla apropiada. Aspire (succione) por la boca, NO por la nariz. No deje al bebé debajo del agua más tiempo que el necesario para que nazca el cuerpo del bebé. Aunque los bebés todavía reciben el aire del cordón umbilical después de salir del cuerpo de la madre (muchas veces más de cinco minutos), el fluir de oxígeno puede parar después de dos o tres minutos. Se estimula al recién nacido a mamar en forma inmediata para facilitar el posterior amamantamiento. Con la salida del niño de la pileta se evacua la misma y la mujer expulsa de manera espontánea la placenta y luego de secarse pasa a la cama. En general no se efectúa episiotomía por no resultar necesario, si la hubiera se sutura en la camilla. Desde la internación de la paciente y especialmente durante el tiempo de permanencia en la piscina es controlada permanentemente por médico y obstétrica adiestrados en la técnica. La mesa de recepción del recién nacido, contigua a la sala de parto debe contener los elementos necesarios para la atención del mismo como en cualquier sala de partos.
¿Existe el riesgo de que el bebé trague
agua? El parto en el agua no representa ningún riesgo adicional para la madre y el hijo. Las revisiones científicas efectuadas en Europa, especialmente en el Reino Unido, concluyen que entre un parto normal y un parto acuático atendidos por un profesional, no existen diferencias de morbilidad y mortalidad. ¿Ese parto es acompañado por médicos o es
realizado sólo por las parteras? Es importante destacar que el parto acuático debe ser atendido por un especialista, aún en embarazadas de bajo riesgo. ¿Cómo funciona en el caso de que se
presente algún problema a la hora de nacer? Por ejemplo, ¿si un bebé
estuviese e una posición inadecuada o tuviese el cordón enrollado en el
cuello?
A todas aquellas con antecedentes de diabetes mellitus, hipertensión arterial, cardiopatías, metrorragias del tercer trimestre, desproporción fetopélvica y, en general, cuando el gineco Obstetra tratante no lo aconseje.
No. Sin embargo cada caso debe ser evaluado individualmente por el especialista responsable.
El costo económico no es superior a un parto normal, incluso es inferior a la cesárea.
No se necesita alquilar una costosa piscina. Sólo se necesita una bañera llenada de agua limpia y templada. Es importante que el agua esté templada (ni fría ni demasiado caliente). Algunas personas montan la piscina de sus niños (entre 2 y 4 metros cuadrados), pero esto requiere la instalación de un sistema de entrada y salida del agua para evitar que esta se enfríe. La embarazada que elige el parto acuático debe tener: Tener las condiciones físicas necesarias. Mantener un control médico constante durante el embarazo y efectuar un pequeño curso de relajación y ejercicios en el agua. Información exhaustiva de la metodología por parte del equipo técnico. Se le debe delinear la conducta a seguir por el equipo hasta los 6 cm. de dilatación, de allí hasta la finalización del período dilatante, la conducta en el período expulsivo. y los primeros minutos desde el nacimiento respecto del recién nacido. Evaluación por parte del equipo, incluida la evaluación psicológica de las características personales de la embarazada para conocer la posibilidad o no de empleo de la metodología. Información exhaustiva acerca de las situaciones que pueden interferir con la aplicación del método: fisiológicas, emotivas y psicológicas. Conocimientos de aquellas alternativas del trabajo de parto que puedan no ajustarse al método: situación fetal, variedad de posición, competencia de diámetros pelvianos, infecciones, etc. Resueltas las situaciones anteriores, la mujer debe adjuntar además los controles de rutina, investigación de inmunología para HIV y para hepatitis B. La preparación de la pareja en el curso de preparto, física y psicológica, es indispensable. Existen centros de hidroterapia con monitores especializados y piscinas temperadas. La práctica acuática se centra en ejercicios de tonificación suaves, especialmente para el piso pelviano, el estómago y la espalda. Además de estos ejercicios se practica un período de relajación. Es importante que estos cursos sean dados por profesores entrenados en clases prenatales y por supuesto que las piletas en la cual se realizan estén en óptimas condiciones de higiene. El aguagym es ideal para mejorar el estado físico, preparar el cuerpo para el momento del parto, relajarse y sentirse energizada y saludable. |