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Las recomendaciones del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría en PDF

Desear, confiar y vaciar.

Son tres pasos fundamentales para una feliz lactancia natural.

Escucha a tu bebé. Sólo él sabe cuándo tiene bastante.

Durante el embarazo es importante conversar con el profesional que te asiste sobre el estado de tus pezones, formas posibles de parto y sobre tus deseos y temores o dudas que tengas al respecto.

Para preparar, fortalecer y lubricar tus pezones sólo necesitas ALAS: Aire, Leche, Agua y Sol.

Los pezones planos o invertidos no impiden amamantar, el bebé a través de la succión será el mejor formador del pezón. Infórmate, pregúntale a tu médico.

Al apoyar suavemente el índice por encima de la areola  y sostener el pecho con los otros dedos, el pezón se dirige hacia adelante  o ligeramente hacia abajo en una correcta posición.

 

¿Cómo asegurar un buen apego y una buena posición?
Procure mantener el cuerpo del bebé cerca del suyo a una altura en la cual su nariz coincida con el pezón, la cabeza y la columna deben estar alineadas formando una línea recta y las nalgas apoyadas. Entonces frote el pezón entre la nariz y la boca del bebé. Esto facilitará que abra la boca, abarcando gran parte de la areola y no sólo el pezón.

Es fundamental buscar una posición cómoda, con la espalda y los brazos bien apoyados y distendidos. Coloca  a tu bebé bien pegado y enfrentado a tu cuerpo ''barriga con barriga'' para que no tenga la cabecita girada.

Diferentes posturas para amamantar tumbada.

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¿Qué posición debo de usar para lactar a mi bebé y cómo sé si es la correcta?

POSICIÓN Y AGARRE DEL NIÑO AL PECHO

La mayoría de los problemas con la lactancia materna se deben a una mala posición, a un mal agarre o a una combinación de ambos. Una técnica correcta evita la aparición de grietas en el pezón.

Tomar el pecho es diferente que tomar el biberón; la leche pasa de la madre al niño mediante la combinación de una expulsión activa (reflejo de eyección o “subida de la leche”) y una extracción activa por parte del bebé (la succión del bebé). El niño, para una succión efectiva del pecho, necesita crear una tetina con éste, la cual está formada aproximadamente por un tercio de pezón y dos tercios de tejido mamario. En la succión del pecho, la lengua del bebe ejerce un papel fundamental, siendo el movimiento de la lengua, en forma de ondas peristálticas (de adelante hacia atrás), el que ejerce la función de “ordeñar” los senos galactóforos, que es donde se acumula la leche una vez que ésta se ha producido. Para que esto sea posible, el recién nacido tiene que estar agarrado al pecho de forma eficaz.

Madre y niño, independientemente de la postura que se adopte (sentada, echada...), deberían estar cómodos y muy juntos, preferiblemente con todo el cuerpo del niño en contacto con el de la madre (“ombligo con ombligo”). Una mala posición puede ser la responsable de molestias y dolores de espalda. El agarre se facilita colocando al bebé girado hacia la madre, con su cabeza y cuerpo en línea recta, sin tener el cuello torcido o excesivamente flexionado o extendido, con la cara mirando hacia el pecho y la nariz frente al pezón. En posición sentada, es conveniente que la madre mantenga la espalda recta y las rodillas ligeramente elevadas, con la cabeza del niño apoyada en su antebrazo, no en el hueco del codo. Es útil dar también apoyo a las nalgas del niño y no solo a su espalda.

Una vez que el bebé está bien colocado, la madre puede estimular al bebé para que abra la boca rozando sus labios con el pezón y a continuación, desplazar al bebé suavemente hacia el pecho. El niño se prenderá más fácilmente si se le acerca desde abajo, dirigiendo el pezón hacia el tercio superior de su boca, de manera que pueda alcanzar el pecho inclinando la cabeza ligeramente hacia atrás. Con esta maniobra, la barbilla y el labio inferior tocarán primero el pecho, mientras el bebé tiene la boca bien abierta. La intención es que el niño se introduzca en su boca tanto pecho como sea posible y coloque su labio inferior alejado de la base del pezón. En caso de pechos grandes puede ser útil sujetarse el pecho por debajo, teniendo la precaución de hacerlo desde su base, junto al tórax, para que los dedos de la madre no dificulten el agarre del niño al pecho. De la misma forma, hay que tener la precaución de evitar que el brazo del niño se interponga entre éste y la madre.

Si el niño está bien agarrado, su labio inferior quedará muy por debajo del pezón y buena parte de la areola dentro de su boca, la cual estará muy abierta. Casi siempre es posible observar que queda más areola visible por encima del labio superior del niño que por debajo de su labio inferior. La barbilla del niño toca el pecho y sus labios están revertidos (hacia afuera). De esta forma se asegura que el pecho se mantenga bien dentro de la boca del bebé y que los movimientos de succión y ordeño sean eficaces. Normalmente se nota que el bebé “trabaja” con la mandíbula, cuyo movimiento rítmico se extiende hasta sus orejas, y que sus mejillas no se hunden hacia adentro sino que se ven redondeadas. Cuando el bebé succiona de esta manera la madre no siente dolor ni siquiera cuando tiene grietas.

Tampoco es conveniente presionar el pecho con los dedos haciendo “la pinza” (como quien sujeta un cigarrillo) ya que con esta maniobra se estira el pezón y se impide al niño acercarse lo suficiente para mantener el pecho dentro de su boca. Si la nariz está muy pegada al pecho puede que la cabeza se encuentre demasiado flexionada. Bastará desplazar al bebe ligeramente en dirección hacia el otro pecho para solucionar el problema.

En el caso de madres con pezones planos, la succión del niño es suficiente para crear una tetina con el pecho, como ya se ha explicado, por lo que el uso de pezoneras no resulta útil en la mayoría de los casos.

  • Recuerda que amamantar no duele. Ésta es la mejor señal de postura correcta.

  • Cualquier posición es correcta siempre y cuando la madre se sienta cómoda y el bebé tenga el pezón y parte del seno en la boca. Puedes seguir los siguientes pasos:

  • Si has ha tenido una cesárea, debes tomar tu medicina para el dolor si lo requieres y tener un vaso con agua o jugo cerca, ya que a menudo nos da sed cuando le damos el pecho al bebé.

  • Te debes sentar o acostar en una posición cómoda, con la espalda y los codos bien apoyados.

  • El bebé debe estar de lado con su abdomen tocando el tuyo.

  • Sostén el pecho con tu mano en forma de “C” con el pulgar encima y los otros dedos sosteniendo el peso del seno. Tus dedos no deben de tocar el pecho cerca del areola pues es ahí donde el bebé tiene que poner la boquita.

  • Espera hasta que el bebé abra la boca como si fuera a dar un gran bostezo. (Tocar levemente el labio inferior del bebé causa que el bebé abra la boca bien grande.) El bebé no debe de halar el pezón dentro de su boca como si fuera un “espagueti.” Ve nuestro logotipo — ¡ESA es una boca bien abierta!

  • Cuando el bebé abre la boca tráelo hacia ti para que quede bien cerca, con su nariz tocando el pecho.

  • El bebé debe tener los labios bien revertidos. Debes sentir una succión, pero no dolor.

  • Si te es incómodo y sientes dolor en el pezón, debes interrumpir la lactancia metiendo tu dedo (limpio y con uña corta) por la boquita del bebé separando las encías antes de quitarlo del pecho.

  • Los recién nacidos descansan durante las primeras lactancias así que se deben de dejar al pecho por lo menos 20 a 25 minutos.

  • Cuando el bebé suelte el pecho se le hace eructar y se le ofrece el otro pecho. Si no lo quiere, empieza con el último en la próxima tetada.

    Puedes lactar en muchas posiciones: sentada o acostada con el bebé a tu lado o al frente. Trata de crear en tu casa un “nido de lactancia,” que tenga:

  • una silla cómoda, con espaldar firme

  • una banqueta para elevar los pies

  • almohadas que sostengan al bebé y a tus brazos para que no te canses

  • un vaso con agua o jugo para que puedas tomar algo cuando te dé sed

  • libros o artículos que apoyen la lactancia

  • el teléfono desconectado o con la grabadora para que no tengas que levantarte a contestarlo

  • el equipo que necesitas para cambiar el bebé como pañitos, pañales y ropita del bebé.

POSTURA CORRECTA

POSTURA INCORRECTA

El bebé tiene la totalidad del pezón y una buena porción de la areola dentro de su boca.
El bebé tiene en su boca sólo el pezón.
Las mejillas del bebé están "infladas" hacia afuera
Las mejillas del bebé están hundidas.
El labio inferior del bebé está rotado hacia afuera.
El labio inferior está hacia adentro.
Cuando el bebé succiona, se observa actividad en la sien y en la oreja.
Se observa actividad en las mejillas y ruido de "chasquidos" en los labios.
Se escucha ruido cuando traga leche.
No se escucha ruido.

UNA BUENA POSTURA RESUELVE PROBLEMAS

Una buena prendida evita grietas, (Pezones sanos) verifica que los labios del bebé estén revertidos tomando una gran parte de la areola del pezón. Escuchar que tu hijo traga y ver que no se le hundan las mejillas son índices simples de observar que señalan que el bebé esta comiendo. (Succión eficaz - Niño satisfecho)

Podéis seguir amamantando cuando te incorpores al trabajo. Dos semanas antes empezad a extraerte leche de la forma que sea más fácil y en los momentos de mayor producción, como después de cada mamada, de noche o cuando sea conveniente.

La leche extraída en el día se recoge en un mismo envase limpio y se puede conservar en la heladera por 24 a 48 horas. Y en el freezer más de 3 meses. Descongelar bajando la cadena de frío, entibiar a baño maría, agitar y ofrecer al bebé en vaso o cucharita o como le resulte más cómodo a la persona que lo alimentará. Descartar lo que no tome.

Amamantar a los hijos es una decisión a tomar estando bien informada. Acércate a tu médico, a una amiga, a la vecina que amamantó, o a un grupo de apoyo a la lactancia.  

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La leche de la madre es el mejor alimento para el bebé y ningún alimento preparado puede reproducir sus propiedades.

La leche materna satisface mejor las necesidades nutricionales del bebé, está siempre disponible, a la temperatura ideal, libre de contaminación y es la única que brinda al bebé protección inmunológica.

Al amamantar, el estrecho contacto físico entre la madre y su bebé refuerza el vínculo afectivo y beneficia emocionalmente a ambos.

¿Cómo coloco a mi bebé para amamantarlo?

Nuestras Preguntas frecuentes presentan información sobre interés para los padres de bebés amamantados. No toda la información será adecuada para el estilo de vida de tu familia. Esta información es generalizada por naturaleza y no pretende ser un consejo médico o de ningún otro tipo. Si tienes un problema serio relacionado a la lactancia materna o alguna preocupación, te recomendamos hablar directamente con una Líder de la Liga de la Leche. Por favor consulta con tu doctor para cualquier asunto médico, ya que las Líderes de la Liga de la Leche no son médicos.

Nota: Sabemos que los bebés pueden ser igualmente maravillosos niños o niñas. Para mayor claridad, nos referimos a tu bebé como "él" porque la mamá es "ella".

¿Cómo coloco a mi bebé para amamantarlo?

Durante las primeras semanas una posición óptima es especialmente importante. Cuando tú y tu bebé están en una posición correcta, tus pezones se mantienen sanos y tu bebé se puede alimentar más eficientemente. Los pezones adoloridos son una razón común por la que las mamás contactan a la Liga de la Leche. Una posición adecuada ayuda a eliminar muchos casos de pezones adoloridos.

Las Líderes de la Liga de la Leche tienen experiencia en guiar a las madres para lograr una posición correcta. Si te sientes abrumada por la preparación para amamantar a tu bebé, contacta a tu Líder local para obtener información y apoyo. A ella le dará mucho gusto ayudarte a simplificar las cosas.

Pasos básicos para obtener una posición óptima

1. Acomódate en una posición cómoda con soporte en la espalda, coloca almohadas para apoyar tus brazos y en tu regazo, y tus pies apoyados en un banco o en un directorio telefónico.
2. Coloca a tu bebé cerca de ti, con su cadera flexionada para que no tenga que voltear su cabecita para alcanzar tu pecho. Su boca y su nariz deben estar frente a tu pezón. Si es posible, pídele a quien te esté ayudando que te pase a tu bebé en cuanto estés cómoda. (Ver "Más allá de los pasos básicos" para más detalles).
3. Sostén tu pecho para que no presione la barbilla de tu bebé. La barbilla de tu bebé debe de estar sobre tu pecho. (Ver "Técnicas para sostener el pecho" para obtener descripciones).
4. Sujeta a tu bebé contra tu pecho. Asegúrate que tu bebé abra la boca ampliamente y acércalo a ti, deteniendo su espalda (en lugar de la parte de atrás de su cabeza), para que su barbilla se apoye en tu pecho. Su nariz estará tocando tu pecho. Tu mano debe formar "un segundo cuello" para tu bebé. (Para mayor información ver "¿Está mi bebé bien colocado?")
5. ¡Disfrútalo! Si sientes dolor, separa a tu bebé suavemente (asegurándote de romper antes la succión para no lastimar tu pezón) e intenta de nuevo.

Probablemente necesitarás repetir con frecuencia esto pasos durante las primeras semanas. Tú y tu bebé encontrarán una técnica que les funcionará después de un poco de práctica.

Mas allá de los pasos básicos

Conforme tú y tu bebé vayan adquiriendo más experiencia en amamantar, van a encontrar que las posiciones para dar el pecho pueden ser alteradas o cambiadas en muchas maneras diferentes, aún de una toma a otra. Siempre y cuando tú estés cómoda y el bebé se esté alimentando bien, usa lo que funcione para ti. Trata de experimentar con las cuatro posiciones que se mencionan más adelante.

Recuerda, en cualquiera de estas posiciones, es muy importante llevar al bebé a la altura de tu pezón. Reclinarte sobre tu bebé puede causar dolores de espalda, tensión en el cuello y hombros, o pezones adoloridos.

Posición de cuna o "acunar al bebé" (como cuando lo arrullas)


La posición del bebé en brazos, "acunado", es usada más comúnmente después de las primeras semanas. La posición "cuna-cruzada", se refiere a usar el bazo contrario al del pecho que se está dando, lo cual brinda un mayor control.

Para darle el pecho a tu bebé mientras lo sostienes en tu regazo, el deberá estar de lado, apoyando su hombro y cadera en tus brazos, con su boca al nivel de tu pezón. Usa almohadas para levantar a tu bebé y apoyar tus codos, para llevar a tu bebé a la altura de tu pezón, especialmente las primeras semanas. Sostén tu pecho, ya sea con la posición "U" o la posición "C", como se describe en la sección de abajo "Técnicas para sostener el pecho". La cabeza de tu bebé deberá estar en tu antebrazo y su espalda estará a lo largo de la parte interior de tu brazo y la palma de tu mano. Cuando veas hacia abajo, deberás ver el lado de su cuerpo. Su boca deberá estar cubriendo al menos media pulgada de tu areola (la parte oscura que rodea el pezón). Asegúrate que su oído, hombro y cadera estén en una línea derecha. Mientras sea un recién nacido, la cabeza y los pies de tu bebé deberán estar al mismo nivel.

Posición de cuna-cruzada

Durante las primeras semanas, muchas mamás descubren una variación de la posición en forma de "acunar" que les es más útil, la posición de cuna-cruzada. Para está posición, tu bebé se apoya en una almohada a lo largo de tu regazo, para ayudarlo a estar a la altura de tu pezón. Las almohadas también deberán servir de apoyo para tus dos codos, para que tus brazos no sostengan el peso del bebé; ya que se te cansarán antes de que hayas terminado de alimentarlo.

Si te estás preparando para amamantar con el pecho izquierdo, tu mano izquierda sostiene el pecho con la posición "U". (Ver abajo). Tú sostienes a tu bebé con los dedos de la mano derecha. Haz esto suavemente, colocando tu mano detrás de las orejas de tu bebé y de su cuello, con tu pulgar y dedo índice detrás de cada oreja. El cuello de tu bebé descansa sobre la membrana entre el pulgar, el dedo índice y la palma de tu mano, formando un "segundo cuello" para tu bebé. La palma de tu mano se coloca en el centro, en medio de sus hombros (entre los omóplatos). Mientras te preparas para acomodar a tu bebé, asegúrate de que su boca esté muy cerca de tu pezón desde el principio. Cuando el bebé abre la boca muy grande, tu empujas con la palma de tu mano desde el centro en medio de los omóplatos. Su boca deberá cubrir al menos media pulgada de la base de tu pezón.

Posición de agarre o "fútbol americano"

Esta es una buena posición para una mamá que ha tenido cesárea, ya que mantiene al bebé lejos de la incisión o cortada de la operación. La mayoría de los recién nacidos encuentran muy cómoda esta posición. También ayuda cuando una madre tiene un fuerte reflejo de expulsión de la leche, ya que el bebé puede manejar más fácilmente el flujo de la misma.

En la posición de agarre, sostienes la cabeza de tu bebé en tu mano y su espalda a lo largo de tu brazo a tu lado. Sostienes tu pecho con la posición "C". (Ver abajo). Él está de frente a ti, con su boca a la altura del pezón. Las piernas y pies de tu bebé están metidos debajo de tu brazo con su cadera flexionada y sus piernas apoyadas a lo largo de tu respaldo, de manera que las plantas de sus pies vean hacia el cielo. (Esto previene que pueda empujarse contra la silla). Una vez más, las almohadas ayudan a colocar al bebé a la altura correcta.

Posición recostada de lado

Muchas mamás consideran que es cómodo acostarse para amamantar a su bebé, sobre todo por las noches. Ambos, la mamá y el bebé, se recuestan de lado viéndose uno al otro. Puedes usar almohadas en tu espalda o detrás o en medio de tus rodillas para estar más cómoda. Una almohada o una cobija enrollada atrás de la espalda del bebé, ayudará a evitar que el bebé se ruede lejos de ti. El bebé puede ser acomodado en forma de cuna en tu brazo, con su espalda sobre tu antebrazo. Con su cadera flexionada y su oreja, hombro y cadera en una línea, ayuda a que tu bebé obtenga leche mas fácilmente. Algunas madres consideran que practicar esta posición durante el día les ayuda mucho.

Técnicas para sostener el pecho

Mientras sostienes a tu bebé en cualquiera de las posiciones antes mencionadas, probablemente vas a necesitar sostener tu pecho con la mano que te queda libre. Esto quita el peso del pecho de la barbilla del bebé, permitiéndole alimentarse de tu pecho más eficientemente.

La forma de sostener (o posición) "C": Ver la posición en forma de cuna en la ilustración de arriba y las fotos a la izquierda. Sostén tu pecho con el pulgar arriba, completamente atrás de la areola (lo que es la piel más oscura alrededor de tu pezón), y los dedos por debajo. Tus dedos también deberán estar lejos de la boca de tu bebé, lo mas atrás posible. Esta técnica es muy útil cuando se da el pecho en posición de agarre o fútbol americano, así como en la posición de cuna.

La forma de sostener (o posición) "U": Coloca tus dedos estirados en la parte de hasta debajo de tu pecho, con tu dedo índice en la arruga que hace tu pecho. Baja tu codo para que tu pecho quede sostenido entre tu pulgar y tu dedo índice. Tu pulgar estará en el área externa de tu pecho y tus dedos estarán en el área interna. Esta técnica ayuda cuando amamantas utilizando la posición de cuna y de cuna-cruzada.


¿Está mi bebé bien colocado ?

Cuando coloques a tu bebé, usa tu pezón para hacer cosquillitas en el centro de su labio inferior. Esto fomentará que abra su boca ampliamente (como si fuera un bostezo). Dirige tu pezón suavemente hacia el paladar, empujando a tu bebé hacia ti, con la barbilla por delante.
Algunos puntos que puedes revisar para asegurarte de que tu bebé está colocado correctamente son:

Si la colocación o la forma en que está prendido del pezón es incómoda o dolorosa, suavemente coloca tu dedo en la boca del bebé, entre sus encías, para desprenderlo y tratar de nuevo.

Un bebé al que se le ofrece el pecho, va a succionar sin tragar mientras coloca el pezón en su boca y le avisa a tu pecho que está listo para dejar pasar la leche. Cuando empieza a recibir leche, vas a ver su mandíbula, incluso hasta atrás de sus orejas, trabajando. Sus sienes se moverán. También lo escucharás ingiriendo la leche, rápido al principio y luego más lento, según vaya satisfaciendo su apetito.

OTRAS RECOMENDACIONES

La única higiene que necesita el pecho materno es la que se realiza con la ducha diaria. Después de cada toma no es necesario lavar los pechos con jabón, tan solo secarlos. Posteriormente pueden ser útiles los discos absorbentes, cambiándolos tantas veces como sea necesario.

La madre no necesita variar sus hábitos de comida o de bebida. Es posible que la madre tenga más sed, pero no es necesario beber a la fuerza. Solo en el caso de alergias podría ser necesario suprimir algún alimento de la dieta de la madre.

Un trabajo duro o estresante puede interferir con la lactancia materna, de modo que resulta muy beneficiosa cualquier ayuda que pueda ofrecerse a la madre para descargarla de otro tipo de tareas, bien por parte del padre u otros miembros de la familia. La ayuda, el apoyo y la comprensión del padre y de otros familiares (abuela, hermanas, amigas) son elementos esenciales para el buen desarrollo de la lactancia.

En algunas ocasiones, puede ser útil que la madre aprenda a extraerse la leche, bien para guardarla y que alguien alimente al bebé cuando la madre no pueda hacerlo, o bien para aliviar las molestias producidas por un acumulo de leche excesivo en períodos en los que el apetito del bebé disminuye, evitando así que se produzca una mastitis. La extracción de la leche puede hacerse de forma manual o mediante un sacaleches (consulte a su pediatra, matrona, enfermera de pediatría o experta en lactancia). La leche materna puede conservarse en frigorífico 2 días y congelada entre 3-6 meses en función de la temperatura.

Si la madre es fumadora, este es un buen momento para dejarlo. Si ello resulta imposible, es preferible fumar justo después de la toma y no hacerlo en presencia del niño. Siempre será mejor que darle una leche artificial. Los niños que permanecen en ambientes con humo tienen mayor incidencia de infecciones respiratorias agudas y de asma.

Lo mismo puede aplicarse al alcohol, aunque si la madre solo bebe ocasionalmente y de forma moderada, probablemente no le costará ningún esfuerzo dejarlo por completo.

DIFICULTADES CON LA LACTANCIA

En algunos casos, la lactancia puede ser más difícil, pero no imposible, bien porque el niño ha tomado ya biberones o ha usado chupete o pezoneras o a causa de algún problema específico: prematuridad, gemelos, labio leporino, síndrome de Down... En estos casos, es conveniente que consulte precozmente con su pediatra, matrona, enfermera de pediatría o experta en lactancia.

Es posible alimentar con lactancia materna exclusiva a dos hermanos gemelos. En este caso, el estímulo de la succión será doble y por tanto habrá doble producción de leche. Durante los primeros días, es probable que resulte más cómodo dar de mamar a ambos niños a la vez, para lo cual es conveniente aprender y probar diferentes posiciones que permiten hacerlo cómodamente con ayuda de almohadas. Posteriormente, puede ofrecerse el pecho a uno y otro hermano alternativamente. Cuando hay más de dos hermanos, puede haber mayor dificultad para la lactancia materna exclusiva y probablemente la madre necesitará más ayuda.

En los partos mediante cesárea, la “subida de la leche” suele demorarse un poco más por lo que es importante ofrecer el pecho lo más precozmente posible, que el bebé esté junto a su madre en contacto “piel con piel” y que se le permita agarrarse al pecho cuando muestre signos de querer mamar. Puede ser útil amamantar en la cama de costado para disminuir las molestias ocasionadas por las suturas. No es necesario ofrecer al niño suplementos durante los primeros días ya que ello puede perjudicar la normal instauración de la lactancia materna.

Las técnicas y conocimientos acerca de la lactancia materna también están disponibles en la comunidad y existen grupos de apoyo a la lactancia en los que madres con experiencia pueden ayudar a otras madres a resolver problemas o dificultades y a amamantar con éxito, complementando así la asistencia proporcionada por los profesionales de la salud.

Recursos de información adicional

Colocación del bebé al pecho es una guía paso a paso para colocar al bebé en la posición correcta para asegurar que el bebé succione bien y obtenga suficiente leche, así como para evitar que la madre sufra de dolor en los pezones. (No. 503-23, $1.00).

¿Le duelen los pezones? Hoja informativa. (No. 562-27, 50 hojas $5.50, 10/$41.25).

El arte femenino de amamantar, publicado por la Liga de la Leche Internacional, es el recurso disponible más completo para la madre que da pecho y puede ser ordenado desde nuestro catálogo en línea en: <www.lalecheleague.org/catalog.html> o a través de tu Líder local. (Pasta suave, $15.95, 339 páginas.)

Contacta a una Líder local de la Liga de la Leche para mayor información y apoyo durante esta etapa tan especial por la que estás pasando. Para saber cómo encontrar a una Líder en tu área, revisa la sección en nuestra página de Internet titulada "Encontrando a un Grupo Local de LLL" en: <www.lalecheleague.org/leaderinfo.html>. (Información en inglés). También puedes ir a <www.lalecheleague.org/LangEspanol.html> para más información en español.

Traducción cortesía de Renata Mohar
Revisado por Waleska Porras